App nativa o PWA: qué necesita de verdad tu negocio
Cuando alguien me dice «quiero una app», casi nunca está pidiendo lo mismo. A veces quiere estar en la App Store. Otras veces lo que quiere de verdad es que sus clientes tengan un icono en el móvil, que abra rápido, que puedan reservar y recibir un aviso. Para lo segundo existe una opción mucho más barata y rápida que suele pasarse por alto: la PWA.
Qué es una PWA, sin jerga
Una PWA (aplicación web progresiva) es una web construida para comportarse como una app. Se abre desde el navegador, pero el cliente puede instalarla en la pantalla de inicio con un toque, y a partir de ahí se abre a pantalla completa, con su icono, como cualquier otra app.
La diferencia está en cómo llega al móvil: no pasa por la App Store ni por Google Play. Se instala desde tu propia web.
Lo que una PWA sí puede hacer
- Instalarse en el móvil con su icono, sin tiendas de por medio.
- Funcionar sin conexión con lo que ya se ha cargado: una carta, un catálogo, las reservas del cliente.
- Enviar avisos: un recordatorio de cita, un pedido listo, una oferta. En iPhone, los avisos funcionan cuando el cliente la ha añadido a su pantalla de inicio.
- Actualizarse sola: publicas un cambio y todo el mundo lo tiene la próxima vez que la abre, sin esperar a que nadie actualice nada.
Lo que no puede hacer, o hace peor
- No aparece en las tiendas. Si tu cliente te busca en la App Store, ahí no te va a encontrar.
- Llega menos al hardware del móvil, sobre todo en iPhone: cosas como el NFC o el Bluetooth quedan fuera o dependen del navegador.
- No es para trabajos muy exigentes. Juegos con gráficos pesados, edición de vídeo o apps que trabajan todo el rato en segundo plano siguen pidiendo una app nativa.
Cuándo te basta con una PWA
Si tu app es, en el fondo, una forma cómoda de que tus clientes hagan algo contigo —reservar, pedir, consultar su historial, recibir avisos—, una PWA cubre lo que necesitas. Es el caso de la mayoría de negocios pequeños: una peluquería con citas, un restaurante con pedidos, una academia con horarios, un servicio de taxi o de excursiones.
Cuándo necesitas una app nativa
- Tu negocio depende de estar en las tiendas y de que te descubran ahí.
- Necesitas funciones del móvil que la web no alcanza, o trabajo intenso en segundo plano.
- Vas a cobrar suscripciones dentro de la app a través de Apple o Google.
La diferencia de coste
Una app nativa, en la práctica, son dos desarrollos: uno para iPhone y otro para Android, o una base compartida que igualmente hay que publicar y mantener en dos tiendas. A eso se suman las cuotas de las tiendas —99 dólares al año en Apple y un pago único de 25 dólares en Google— y la revisión de cada actualización antes de que llegue a tus clientes.
Una PWA es un solo desarrollo que funciona en los dos sistemas. En mi catálogo, una PWA instalable, que funciona sin conexión y envía avisos, está entre 1.200 € y 2.800 € con la tarifa de lanzamiento, y se entrega en una o dos semanas.
Empezar por la PWA no te cierra puertas
Si no tienes claro que tu idea vaya a funcionar, la PWA es una buena forma de probarla con clientes reales antes de invertir en dos apps nativas. Es la misma lógica que un MVP: primero compruebas que la gente la usa y después decides si merece la pena dar el salto a las tiendas. Lo construido no se tira: el servidor y los datos siguen sirviendo para la app nativa si llega ese momento.
¿Sabes qué quieres que hagan tus clientes con tu app, pero no si necesitas estar en las tiendas? Cuéntame qué tipo de negocio tienes y te digo si te basta con una PWA. Mira el servicio aquí.